El ruido gris es ruido blanco filtrado con la inversa del contorno de igual sonoridad de la norma ISO 226, lo que produce un sonido que se percibe igual de fuerte en todas las frecuencias. El oído humano no es plano: es más sensible alrededor de 2-5 kHz (por la resonancia del canal auditivo) y menos sensible en las frecuencias bajas y muy altas. El ruido gris lo compensa reforzando las frecuencias en las que oímos mal y atenuando aquellas en las que oímos mejor.

El ruido gris de Ebbi es una versión más simple. Tanto en iPhone como en Android es ruido blanco con los graves realzados, por lo que suena más cálido que el ruido blanco; en Android, además, tiene atenuaciones suaves en los medios altos y los agudos. Ninguna de las dos versiones sigue un contorno de igual sonoridad completo. El ruido blanco verdadero (de densidad espectral plana) suena más áspero y brillante. Ebbi ofrece ambos, para que elijas el que mejor te funcione.

Ningún estudio ha evaluado el ruido gris específicamente para el TDAH ni para la cognición. Se incluye como una variante más cálida del ruido blanco para escuchar cómodamente durante periodos largos. Cualquier beneficio para el TDAH es una inferencia a partir de la evidencia sobre el ruido blanco, no un hallazgo.